El pasado mes de Junio, con 6 días de diferencia, murieron Vicente Ferrer y Michael Jackson. El primero dedicó su vida a salvar a millones de personas deshauciadas partiendo de nada y enfrentándose a todos. El segundo dedicó su vida a entretener a la gente con su arte. Al primero le dolía tener importancia. El otro era capaz de despilfarrar centenares de miles dólares en 15 minutos comprando piezas de dudoso valor artístico como el que compra chucherías.
El cantante fue muy famoso. Don Vicente: importante. El interés informativo ha estado con el famoso, y no con el importante. Tal es la crisis de valores. Por cierto, que a ver si aprovecha la Iglesia para rehabilitarse. Que sería muy extraño que sea Santo el de los calcetines de seda y no este gran hombre.
Vamos, digo
viernes, 18 de septiembre de 2009
jueves, 17 de septiembre de 2009
La prensa sigue con su cruzada
Ahora los jóvenes también son asesinos, según la prensa. Pudiendo decir perfectamente "perturbado". ¿O es que ese mismo degenerado va a dejar de serlo cuando siente la cabeza?.
Basta de gilipolleces
Basta de gilipolleces
sábado, 12 de septiembre de 2009
El Caso y la chica de Sevilla
Hace unos meses nos llegó la terrible noticia del asesinato de una chica de Sevilla. El horror conmocionó a la familia de la joven, y por unos momentos, a todos los demás. Todos condenamos sin paliativos crimenes como estos, que aparte de ser asquerosos, tienen el tufillo de que se cometen con ligereza. Llueve encima de la desaparición de la niña de Huelva, y de la famosa niña británica desaparecida en Portugal. No hay duda de la repulsa que causan en nosotros este tipo de crímenes.
Después del momento inicial en que se anuncia la desaparición de la chica de Sevilla, los medios se han lanzado a una espiral en la que se confunde la información, el respeto y la oportunidad.
Creía que había sido suficiente con Nieves Horrores en los crímenes de Alcásser.
Después del momento inicial en que se anuncia la desaparición de la chica de Sevilla, los medios se han lanzado a una espiral en la que se confunde la información, el respeto y la oportunidad.
- ¿Es normal que tuviéramos boletines diarios de los fracasos en la búsqueda por el Guadalquivir por parte de la Guardia Civil? ¿Es normal que también se dieran imágenes diarias de la excavadora en el vertedero de Sevilla?. Además, dando la impresión de que la Benemérita era una mariposilla al albur de las declaraciones de los malhechores. ¿Es por sacar en prime-time los restos mortales de la chica en el lodo? ¿O se quería conseguir la imagen de una pierna asomando entre los dientes de la pala excavadora? ¿Es por menospreciar el trabajo de los profesionales de la seguridad?
- ¿Es normal que haya periodistas que conozcan de memoria las 14 versiones de la declaración del principal sospechoso? ¿Es normal que el último cambio de declaración del presunto asesino salga en tercer lugar en el telediario de mediodía? ¿O es que los informativos los dirige ahora Belén Esteban?
- ¿Es normal que los jueces, fiscales y abogados del caso tengan un seguimiento pormenorizado diario de todo lo que hacen? La Justicia bastante tiene con lo que tiene
Creía que había sido suficiente con Nieves Horrores en los crímenes de Alcásser.
jueves, 10 de septiembre de 2009
El desprestigio gratuito de los que no son como yo
Tras los acontecimientos acaecidos en Pozuelo el fin de semana pasado, se vuelve a utilizar torticeramente la palabra "joven" por parte de la prensa. Es una práctica habitual de la prensa el denostar tan bella palabra.
En casi todo lo que he oído y visto se dice "un grupo de 20 jóvenes atacó", "un grupo de jóvenes ebrios", "unos jóvenes sin valores". En un uso intensivo junto con los resultados de las tropelías y los ataques a la autoridad, parece que buscan desacreditar a aquellos que nunca tendrán un altavoz tan potente como el de los medios de comunicación. Sugerencias más ajustadas para definir a los participantes en los altercados: gamberro, alborotador, exaltado, agitador, perturbador, vocinglero, jaranero, pendenciero , provocador. No es tan difícil.
Más lectura, catetos, que se dedican ustedes a la palabra. Empiecen por el famoso poema de Bertold Bretch, claro que como no era joven tampoco me preocupó.
En casi todo lo que he oído y visto se dice "un grupo de 20 jóvenes atacó", "un grupo de jóvenes ebrios", "unos jóvenes sin valores". En un uso intensivo junto con los resultados de las tropelías y los ataques a la autoridad, parece que buscan desacreditar a aquellos que nunca tendrán un altavoz tan potente como el de los medios de comunicación. Sugerencias más ajustadas para definir a los participantes en los altercados: gamberro, alborotador, exaltado, agitador, perturbador, vocinglero, jaranero, pendenciero , provocador. No es tan difícil.
Más lectura, catetos, que se dedican ustedes a la palabra. Empiecen por el famoso poema de Bertold Bretch, claro que como no era joven tampoco me preocupó.
martes, 8 de septiembre de 2009
El des-servicio: los servicios telefónicos públicos
El otro día, dando un paseo, ví un gato muerto sobre el césped de un parque cercano a mi casa.
Total, que decidí llamar al 010 ("Servicio" de atención al ciudadano del Ayuntamiento Madrid) para que pasasen a recogerlo.
Les he hecho un nuevo favor y presento reclamación con este link en www.munimadrid.es
El gato sigue allí. Podrido e infestado de parásitos, que sí acudieron de oficio.
Total, que decidí llamar al 010 ("Servicio" de atención al ciudadano del Ayuntamiento Madrid) para que pasasen a recogerlo.
- Primera llamada: 010. Después de unos segundos me cogen el teléfono y les explico el caso. Me dicen que me van a pasar con la oficina encargada de esos asuntos. Tras un minuto me dicen que comunica, y que tendré que volver a llamar en otro momento.
- Segunda llamada: 010. La señorita que me responde esta vez me dice que, al estar el gato en la calle, lo debe recoger la policía municipal, y que llame al 112.
- Tercera llamada: 112. Lo primero que dice el 112 es recordar que el servicio es sólo para emergencias. Me atiende otra señorita y me dice que no, que de ninguna manera, que eso lo tienen que hacer los del 010, que les llame. ¡A la orden, el cliente siempre a la orden!.
- Cuarta llamada: 010. Mi interlocutor esta vez es un caballero, que me pasa con el citado departamento de limpieza. Como al cabo de 30 segundos no contestan, me dice que debo volver a llamar en otro momento, a ver si hay suerte. Y le digo "¿y no puede vd. tomar el recado y pasarlo a ese departamento?" "Eso tiene que llamar luego"
, me contesta pateando el diccionario.
Les he hecho un nuevo favor y presento reclamación con este link en www.munimadrid.es
- Fecha de entrada:8 de septiembre de 2009 13:22:02
- Número de referencia:200909085121
El gato sigue allí. Podrido e infestado de parásitos, que sí acudieron de oficio.
viernes, 7 de agosto de 2009
El des-servicio
Recuerdo, hace 12 años, cómo escuché a un profesor del área de Operaciones de una conocida escuela de negocios de Madrid, cuando nos decía que las empresas tenían que poner el acento en lo que da dinero y conseguir que los clientes hagan parte del trabajo. Me sonó brillante, claro, que cuando haces un curso en uno de estos sitios, te manejas entre cifrones y cuentos de la lechera, acabas por creer que vas a salir de Director General directamente, pero eso es otra historia. Otra cosa es sufrirlo como cliente.
Las empresas españolas, más proclives a la pesetilla que a innovar, han llevado esta práctica al extremo.
Las empresas españolas, más proclives a la pesetilla que a innovar, han llevado esta práctica al extremo.
- Adquiera Vd. una línea de teléfono móvil, y todo son facilidades. La empresa pone un ejército de vendedores con las consignas del márketing, y se hace irresistible. Ahora intente darse de baja, y supere condiciones contractuales leoninas, telefonistas-discutidores, gestiones interminables, llamadas en espera, faxes, etc.
- O llame a su compañía de ADSL para que arreglen los problemas de conexión o de configuración. No, no, ellos no están allí para eso. Ellos ya le han enviado un kit autoinstalable (que auto se refiere al cliente, no al kit) y no les vaya con sus preguntitas, que no hay nadie para contestarlas.
- Compruebe lo fácil que es contratar la luz y lo difícil que es que que revisen una factura que han emitido mal.
- Trate de devolver un recibo que le han pasado por banco indebidamente, y tómese con humor tratar con discutidores profesionales en no reconocer el error, para que siendo la víctima, tenga que empeñar su tiempo y recursos en remendar errores ajenos. A una discutidora le llegué a decir una vez "¿Pero entonces no existe ninguna posibilidad de que la Mutua se haya equivocado? ¿Es infalible, como el Papa?". Y luego toca desplazamiento a la sucursal correspondiente, siempre que el recibo esté en su poder. Lo que sea, menos que los culpables resuelvan sus errores.
- Vaya a una tienda y pregunte a un dependiente por un artículo que no ha encontrado en las estanterías y aguante, en el 90% de los casos, la respuesta del canelo "no, no, si no está ahí es que no está" ¿y para qué pelotas está el dependiente ahí? ¿para soltar groserías?.
- Vaya a casi cualquier bar o restaurante, y encuéntrese con los camareros de mirada diagonal, que no le verán ni con señales de humo, cuando no le tratarán con falta de educación. Claro, luego va uno a un sitio donde le miran y atienden con profesionalidad y da ganas de hacerse una foto con ellos.
- Vaya al dentista o a un taller mecánico sin la sensación de que le están haciendo el trile.
Y no debemos caer en el error de pensar que el servicio es malo por culpa del telefonista, al que pagan 700 euros. Detrás del des-servicio hay decisiones empresariales o gerencias dolosas. Lo que sí está en manos de los clientes es dejar de comprar en establecimientos cutres (aunque tengan los mejores locales) y rellenar hojas de reclamaciones.
Cuesta mucho ganarlo
martes, 4 de agosto de 2009
Periodistas, delitos y fama
Hace unos días advertía sobre la peligrosa propaganda que hacen los medios a ETA. Observo también que ocurre con los pirómanos. Asistimos a telediarios cargados de imágenes de fuego, cifras abultadas de superficie quemada, gente desalojada: se magnifica la catástrofe. La catástrofe lleva implícita la dimensión máxima, pero los periodistas están empeñados en agrandarla. ¿Para qué?. ¿Para hundir la moral de los afectados? ¿Para que disfruten a carcajadas los pirómanos? No. Es para llenar horas de telediario. Si no tienen nada que decir, o si los becarios no pueden hacer todo el trabajo, no nos vengan a fabricar una realidad que no es. No hay que rebozar 20 minutos una noticia que se da en uno. Y el periodista de turno, que se mancha la cara como si viniera de Kabul, cantando las habilidades de los que han producido el fuego.
Les voy a dar pistas sobre lo que tendría que investigar un periodista:
Más información y menos sensacionalismo.
Les voy a dar pistas sobre lo que tendría que investigar un periodista:
- ¿Cuánto dinero se invierte en extinción? ¿Y en prevención invernal?
- ¿Cómo es la descentralización de estas competencias?
- ¿Cuánto se quema en cada comunidad respecto de la superficie arbolada? ¿Y en cada provincia?
- ¿Cuáles son los avances en investigación sobre prevención y detección?
- ¿En qué no han cumplido los políticos?
- ¿A cuántos pirómanos se detiene? ¿Cuántos están en la cárcel o internados? ¿Han cumplido sus penas? ¿Qué jueces les han soltado en caso contrario?
Más información y menos sensacionalismo.
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